Ana Sánchez Psicóloga

Terapia de pareja: cuándo es el momento

Muchas parejas esperan a estar al borde de la ruptura para plantearse ir a terapia. Sin embargo, no hace falta llegar a ese punto: cuanto antes se aborde un conflicto sostenido, más fácil suele ser trabajarlo.

Las discusiones se repiten sin resolverse

Si notáis que discutís una y otra vez por el mismo motivo, sin llegar nunca a un acuerdo real, es una señal de que el problema de fondo no se está abordando, sino solo repitiendo.

La comunicación se ha vuelto difícil

Cuando cuesta hablar de ciertos temas sin que la conversación derive en conflicto, o cuando uno de los dos siente que no es escuchado, la comunicación deja de cumplir su función y empieza a generar más distancia que cercanía.

Ha habido una ruptura de confianza

Situaciones como una infidelidad o una mentira importante generan heridas que, sin un espacio adecuado para trabajarlas, pueden quedar sin resolver durante mucho tiempo, incluso si la pareja continúa junta.

Sentís que os habéis distanciado

A veces no hay un conflicto concreto, sino una sensación progresiva de distancia, de convivir más como compañeros de piso que como pareja. Esta sensación, si se detecta a tiempo, es más fácil de trabajar que cuando el distanciamiento ya es profundo.

No es necesario llegar a una crisis extrema para pedir ayuda. Puedes conocer cómo es el proceso de terapia de pareja en /servicios/terapia-de-pareja o escribirme desde /contacto.

Artículo escrito por Ana Sánchez Rincón, psicóloga sanitaria colegiada COPC 14166.

¿Quieres trabajar esto en terapia de pareja?

Escríbeme o pide tu primera cita. Te respondo lo antes posible.