Enfoque terapéutico
Trabajo desde un enfoque integrador: en lugar de aplicar siempre el mismo protocolo, combino distintas orientaciones terapéuticas según la persona, el motivo de consulta y el momento del proceso. Estas son las principales herramientas que utilizo, explicadas de forma sencilla.
Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)
Trabaja la relación entre pensamientos, emociones y conductas.
La TCC parte de la idea de que la forma en que interpretamos lo que nos pasa influye directamente en cómo nos sentimos y en cómo actuamos. En consulta se trabaja para identificar pensamientos y patrones de conducta que generan malestar, y sustituirlos progresivamente por otros más ajustados a la realidad y más útiles para el día a día.
Terapias Contextuales
Ponen el foco en la relación de la persona con sus propias emociones y valores.
Las terapias contextuales (como ACT, Terapia de Aceptación y Compromiso) no buscan eliminar el malestar a toda costa, sino cambiar la relación que tenemos con él, aprendiendo a convivir con las emociones difíciles sin que bloqueen nuestras decisiones, y a actuar de forma coherente con lo que es importante para cada persona.
EMDR
Terapia orientada al procesamiento de recuerdos y experiencias difíciles.
EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares) es un enfoque específico para trabajar recuerdos o experiencias que han quedado "atascados" emocionalmente y que siguen generando malestar en el presente. A través de un protocolo estructurado, ayuda a que esos recuerdos se integren de una forma menos perturbadora.
Hipnosis Clínica
Estado de atención focalizada utilizado como herramienta terapéutica complementaria.
La hipnosis clínica es una herramienta más dentro del proceso terapéutico, no un espectáculo ni una pérdida de control: se trata de un estado de atención y relajación focalizada que puede facilitar el acceso a recursos internos y el trabajo sobre determinados síntomas, siempre dentro de un proceso guiado profesionalmente.
PNL (Programación Neurolingüística)
Conjunto de técnicas de comunicación aplicadas al cambio personal.
La PNL aporta herramientas prácticas de comunicación y de gestión de estados internos que pueden ayudar a modificar patrones de pensamiento y de conducta poco útiles, integrándose como un recurso más dentro de un proceso terapéutico más amplio.
Cada proceso terapéutico es distinto y su duración y resultados dependen de cada persona y de su situación particular. Ninguna de estas herramientas garantiza un resultado concreto; son recursos profesionales que se adaptan a cada caso.
¿Quieres saber qué enfoque encaja con tu proceso?
Escríbeme y lo hablamos en la primera sesión.
